Superpapis de Corazón

Superpapis de Corazón

domingo, 24 de septiembre de 2017

Vuelta al cole

Hola amig@s,
vuelvo a escribir después de estar unas semanas en barbecho...
El caso es que me había propuesto publicar al menos cada quince días, pero parece que lo de mami primeriza te quita muuuuuucho tiempo, pero de verdad de la buena ;)

Esta semana quería hablaros de lo mismo que todo el mundo... La vuelta al cole. :)))

Como cada año, para muchos maestros y maestras, parece que en realidad el año empieza el uno de septiembre, y no el uno de enero. Ya se sabe que somos una buena cantidad de interinos e interinas que empezamos en cole nuevo, con nuevo grupo de niños y niñas, y por supuesto, nuevos compañeros y compañeras. Además, en la mayoría de los casos, es también nueva ciudad, a tropecientos quilómetros de tu casa y de tu familia.

Pero no voy a hablar de eso en este post.

En realidad, mi intención es hablar de la organización.

A mí personalmente, me gusta mucho... no, más bien siento la imperiosa necesidad de organizarme a conciencia en cuanto empieza septiembre. Organizar mi trabajo, preparar los materiales que voy a necesitar, al menos las primeras semanas, planificar lo que voy a hacer, cómo y cuándo, etc.
Por este motivo, llega septiembre, y ya tengo agenda nueva... bueno, en realidad suelen ser agendas, con S, porque suelo tener al menos dos, la del cole, y la que llevo en el bolso. Eso, si no tengo otra en casa. 

Así que este año, me la compré, como siempre. Sin embargo, supongo que a mucha más gente le pasa como a mí, que la mayoría de las veces siento que se me quedan cortas. O bien no tienen todos los apartados que me gustaría, o el dietario no llega hasta más allá de julio del año siguiente, etc.

Total, que a veces acabo añadiendo yo papelitos, post-it, o notitas de toda clase, de manera que al final en lugar de una agenda parece un caos.

Bueno, pues todo esto que explico viene a colación porque este año he descubierto un sistema que me ha encantado.

Se llama BULLET JOURNAL, y su creador es Ryder Carroll. No os voy a explicar con detalle cómo funciona, porque aquí abajo os dejo el link a su página, donde ya lo hace él, de una manera muy sencilla.


Sí que os diré que es un sistema muy sencillo (analógico, claro) para llevar al día todas tus tareas, eventos, etc. Y claro, a mí, que me paso la vida haciendo listas, me ha enamorado por completo.
Sin embargo, lo divertido consiste en no quedarse ahí, en el modelo de Ryder Carroll, y seguir investigando, innovando y creando. La gracia de esta libreta que tú rellenas desde cero está en que el límite es el cielo. Por eso, si buscamos en Youtube, encontramos infinidad de vídeos de chicas (digo chicas, porque sólo he encontrado chicas que lo hagan, pero si alguien tiene vídeos de chicos, que lo escriba en los comentarios, porque también me gustaría verlos) explicando cómo habían elaborado y decorado sus Bullet Journal. De verdad que algunos son obras de arte. Yo dejo aquí un par de links, de los que más me han gustado, pero como ya he dicho antes, el tope es el cielo.





Por otra parte, como he seguido buscando ejemplos para empezar el mío, también me he topado con una página estupenda donde su autora, Sara, te da un montón de consejos superprácticos para organizarte en el día a día, además de otras ideas para trabajar tu creatividad y tus aptitudes para innovar. De hecho, me he suscrito a su newsletter y me declaro fan absoluta suya. Así que os invito a que la conozcáis también a través de este link.


Así que, después de ver todas las posibilidades, me he lanzado a empezar mi propio bullet journal, y aquí os dejo algunas fotos, para que podáis ver el resultado, a ver qué os parece.
Espero que os guste.







¡Feliz semana!

martes, 8 de agosto de 2017

¡Felicidades, bebé! Ya has cumplido un añito

Por fin el Duendecillo ha cruzado la barrera de los 12 primeros meses fuera de la barriguita.
Doce meses cargados de ilusión, e inundados de dudas, noches en vela, preocupaciones, y algún que otro sustillo.

Pero sobre todo... Doce meses repletos de amor y felicidad.



Ahora ya sabemos lo que es darlo todo durante el día después de haber dormido apenas dos horas.
Ahora ya podemos cambiar un pañal o preparar un biberón con los ojos cerrados porque no hay manera de despegar los párpados.
Ahora ya sabemos lo que es sentir que te ha pasado un camión por encima y salir a trabajar con una enorme sonrisa de felicidad.
Ahora ya tenemos el récord de horas pasadas dormitando en el sillón balancín mientras el Duendecillo duerme plácidamente en nuestros brazos.
Ahora ya sabemos lo que es estar profundamente dormido y ser arrancado de golpe de tus sueños por un quejido, gemido, un llanto, una patada o un bofetón propinados por un pie o una mano diminutos.
Ahora vivimos sin conocer las noticias, viendo solamente los dibujos animados preferidos del peque.
Ahora sabemos lo que es no tener tiempo ni para ir al baño.
Ahora tenemos una vocecita aguda que nos acompaña a todas partes, y que además siempre consigue arrancarnos una sonrisa.
Ahora ya somos capaces de distinguir los distintos tipos de llanto que tiene el enano (¡por fin!).
Ahora ya tenemos plena confianza en nuestro propio instinto, al margen de lo que nos recomiende la pediatra (no sobre temas de salud, claro, pero sí sobre otros temas como su alimentación, sus cuidados diarios, etc). No obstante,confiamos plenamente en los consejos de nuestra pediatra.
Ahora ya sabemos de verdad lo que han lidiado nuestros amigos y conocidos que ya eran padres, pero sobre todo lo que han lidiado antes que nosotros nuestros propios padres, y sus padres antes que ellos, con mucha menos información, y con muchísimo menos apoyo y comprensión.

Muchas gracias a todos los Superabuelos por estar ahí siempre que pueden.


Pero por encima de todas las cosas, ahora ya conocemos de primera mano lo que significa tener el corazón rebosante de amor.... Con solo una mirada, una sonrisa dedicada, un abrazo cargado de confianza, o una risa fortuita provocada en sueños.

Ahora ya lo sabemos.



Ha sido un camino largo y difícil, pero lo hemos recorrido juntos.
Ha quedado patente que aunque recibamos mucha ayuda, existen determinadas ocasiones y situaciones en las que las Supermamis y los Superpapis se encontrarán solos ante el peligro, y no habrá nada que pueda aliviarles la carga. Supongo que es una cuestión de la Naturaleza. Cada uno debe lidiar sus propias batallas solo. 
Únicamente así aprendemos y nos fortalecemos más.

Pues sí, ya ha pasado un año enterito. Doce meses con todos sus días.
Diría que ha sido largo, pero no es cierto. Se ha pasado volaaaaaaaaando.

365 días. Y cada uno de ellos hemos aprendido algo.

Sobre el pequeñajo, por supuesto, sobre nosotros, y sobre la gente que nos rodea.
Hemos aprendido un montón de cosas sobre bebés, hemos aprendido donde están nuestros límites, y a tener muuuuuucha paciencia con las personas de nuestro entorno.
Todo el mundo te da infinidad de consejos, y aunque sabemos que se dan con toda la buena intención, hemos aprendido a distinguir los que de verdad interesa seguir de los que es mejor olvidar.
Podría escribir mil cosas más, pero no quería prolongar mucho este post, aunque ya sabéis que un año da para muchísimo.


sábado, 29 de julio de 2017

Hello, SUMMER!

Aunque ya hace más de un mes que acabamos el curso escolar, deseaba contar un trabajito que hicimos para despedirlo en la clase de inglés de 5 años.

Utilizando el tema del mar como hilo conductor, les propuse a los niños elaborar un mural para decorar el hall de la clase con peces y motivos marinos. Además de coronarlo todo con letras decoradas que rezaban

"Hello, Summer!".


Así, para ir calentando motores, les puse la canción A sailor went to sea, de Supersimple songs. Me gustó porque es sencillita, aunque tiene un juego de palabras en inglés, como si fuera un trabalenguas, y es acumulativa, de manera que se repite la misma estructura todo el tiempo, lo que la hace bastante atractiva para los más pequeños. La podéis ver en el siguiente enlace.

A sailor went to sea


Después de esto, representamos con títeres otra canción muy divertida, Baby shark, también de Supersimple songs, y cuya estructura es muy parecida: repetitiva, acumulativa y muy fácil de entender. Os dejo el enlace aquí.

Baby shark

A partir de aquí empezamos a trabajar.


Aplicando la técnica de trabajo cooperativo conocida como el folio giratorio, pintamos distintos animales acuáticos. Dicha técnica consiste en poner un folio en la mesa para un grupo de 4 o 5 alumnos, y entre todos han de completar la tarea correspondiente a dicho folio.
En nuestro caso, cada niño pintó una sección del dibujo durante 1 minuto, mientras los compañeros lo observaban, asegurándose de que cogía los colores adecuados y pintaba su parte correctamente. Para ello, antes habían hablado entre ellos decidiendo de qué colores iban a pintar el dibujo.
Cuando terminaba el minuto, sonaba una alarma y el niño que estaba pintando pasaba el dibujo al siguiente niño del grupo.




Esta actividad es muy entretenida y gratificante. Ayuda a los niños a establecer lazos de cooperación y de trabajo en equipo, al mismo tiempo que les lleva a trabajar la concentración. 
Los dibujos son de varios autores y los encontré en Pinterest. Los podéis ver en mi carpeta Mindfulness.

Y el resultado final es una obra de arte realmente preciosa. 



Aquí podéis apreciarlo por vosotros mismos.

martes, 18 de julio de 2017

El tiempo es ORO

Muy a menudo solemos escuchar esta cita, y demasiado a menudo la tomamos a la ligera.
Es cierto que vivimos en una época en la que intentamos aprovechar al máximo el tiempo, que más que nunca, somos realmente conscientes de lo rápido que se nos escapan los minutos, las horas, los días...
Sin embargo, nunca antes lo había tenido tan presente como hasta ahora.
Es absolutamente cierta aquella cita que dice: 

"El tiempo es la arena que se escurre entre nuestros dedos".

Cuando vemos lo rápido que crece el Duendecillo, cómo se va haciendo fuerte, ganando precisión en sus movimientos, cómo va ampliando sus experiencias y su comprensión de todo cuanto le rodea...
Un día, cenando con Superpapi le decía: "¿Qué ha pasado? Si ayer lo tenía en mis brazos dándole el pecho, y ahora está en su silla, comiéndose el potito..."
Y eso me lleva a otra cuestión. Cuando volví a trabajar, tras el permiso de maternidad, sólo deseaba que llegasen las vacaciones para pasar el máximo tiempo posible con él. Porque no quiero perderme ni un segundo de su vida.

Vale, también es cierto que a veces necesito algún ratito para mí, una comida con mis amigas, una cena tranquila con Superpapi... Pero lo que más me llena es tenerlo entre mis brazos.

Esto me recuerda dos cosas: En primer lugar, un hermoso poema que compartí hace tiempo en Facebook. El autor es Regan Long, y podéis leerlo entero en el muro de Facebook de Aprender a ser padres.



Y en segundo lugar, la preciosa canción que dedica Manuel Carrasco a todas las madres trabajadoras, cuyo vídeo podéis ver en este enlace:

Cariño espérame, Manuel Carrasco



De hecho es así, cuántas veces se ha dormido el peque y he pensado "¡Por fin! Voy a poner una lavadora, a fregar los cacharros, a ordenar los juguetes, el baño..." Pero inmediatamente después me he dicho: "Mejor me quedo aquí, abrazadita a mi peque, que se está muy a gustito... Ya lo haré todo luego, o mañana..., qué más da.

Así que si alguna visita entra en mi casa y me juzgan porque está todo patas arriba (cosa que yo no suelo juzgar en otras casas), ya puede tomárselo con calma, porque a mí no me asalta ningún sentimiento de culpa o agobio.

Igualmente, cuando hablamos del gimnasio,primero siempre digo que debería ir y hacer algo de ejercicio, pero enseguida me viene a la cabeza toda la inversión de tiempo que supondría, y automáticamente me echo para atrás. Es cierto que siempre he tenido 1000 excusas para no ir, y todos los años vuelvo a empezar (por aquello de los buenos propósitos), pero también es cierto que si antes tenía el tiempo justito, ahora todavía más.

Por lo tanto, mi cuerpo seguirá siendo el de siempre (más o menos), ¡qué le voy a hacer! Poco musculado, con partes fofas (emulando a Bridget Jones), y con la barriguita de mami que se me ha quedado, que al fin y al cabo es el recuerdo (uno de tantos) que dentro de mí ha crecido una vida.

Y de acuerdo con Armando Bastida, no voy a intentar borrar mi embarazo, que para algo lo he vivido.
Además, he de decir que por suerte para mí fue una experiencia preciosa, así que no deseo olvidarlo de ninguna de las maneras.

La hipocresía de empujarte a tener hijos y luego pedirte que escondas tu maternidad y a tus hijos

sábado, 24 de junio de 2017

ADULTS ONLY

Ya está aquí la temporada de verano, y últimamente se están poniendo de moda los hoteles en los que no se admiten niños. Hoteles, restaurantes, incluso alguna playa... en fin.


A ver, personalmente, no me gusta demasiado esa sectarización. Creo que la sociedad está desarrollando ciertas intolerancias para sustituir a otras (el racismo, el sexismo, etc). Ahora el blanco son los niños.

En primer lugar, he de aclarar una cosa: soy maestra y me encantan los niños. Pero eso no quita que cuando salgo  a cenar o a comer con Superpapi o con mis amigos me gusta hacerlo tranquila, y desde luego no me apetece tener a un niño maleducado molestando alrededor. 

Sin embargo, no debemos olvidar que los niños SON NIÑOS a los que hay que educar, es decir, es responsabilidad de los padres enseñarles que hay que comportarse de determinada manera en los espacios públicos, y que por supuesto, no deben estorbar a la gente que se encuentra a su alrededor.

Hemos llegado a un punto en el que el concepto de crianza natural se ha confundido con el todo vale y el niño que haga lo que le dé la gana. No es así como funcionan las cosas. 

A un niño hay que guiarle, enseñarle lo que es correcto y lo que no.

Y hay muchas maneras de hacerlo. Muchos padres creen que decirle al niño cómo debe comportarse significa marcarle una disciplina excesiva (en recuerdo de la época de Franco y la represión). Nada más lejos de la realidad.

La crianza natural se basa precisamente en eso, en ayudar al niño a desarrollarse como un individuo con unos valores universales, respetando sus RITMOS y NECESIDADES. Y aquí surge otro error común. El quid de la cuestión se halla en saber distinguir las NECESIDADES del niño, sin confundirlos con sus CAPRICHOS o DESEOS, porque, definitivamente, NO SON LO MISMO.

Resulta curioso que en la misma época en la que se están habilitando playas para los perros, se estén cerrando otras al acceso de niños. 

¿En qué posición deja esto a los adultos?

Me parece muy bien que haya gente que no desee convivir con niños durante sus vacaciones, pero yo también preferiría evitar compartir mis viajes con ciertos adultos desagradables, y sin embargo no puedo ir a la agencia de viajes y solicitar que me reserven habitación en un hotel donde no se admitan personas maleducadas, impresentables o antipáticas. ¡Los hoteles perderían mucho dinero!

En resumen, opino que los adultos deberíamos reflexionar un poco y volver a aprender a tolerarnos los unos a los otros, ya que vivimos juntos en el mismo planeta. 

Aunque algunos vivan en otro mundo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Todos somos... ¿hermanos?

Esta semana algunos medios de comunicación (hablo de la radio, no sé si en la tele han dicho algo) se han hecho eco de un descubrimiento bastante interesante.
Resulta que unos científicos de la universidad de Harvard (nada menos) han estado analizando un hueso encontrado en una cueva belga. En concreto el húmero de un homínido que vivió hace unos 30.000 años más o menos en Bélgica. Además, han comparado el ADN de este hueso con el de personas de 21 países europeos. La conclusión es la siguiente:

Todos los europeos descendemos de este homínido belga.

¿TODOS?

Sí, yo también me hice la misma pregunta. TODOS es una palabra muy grande. Entonces explicaron que al parecer, la tribu de este "hombre" se vio obligada a desplazarse de su lugar de residencia debido a las glaciaciones, y como consecuencia, fueron trasladándose a lo largo del territorio europeo. Se supone que en dichos traslados los miembros de esta tribu se irían encontrando con otros clanes, y por lo tanto es lógico pensar que se relacionarían con dichos clanes, con todo lo que eso supone.

Todo esto nos lleva a deducir que entonces los que vivimos más al sur (en concreto en España) tenemos  más probabilidades de poseer un ADN bastante combinado, teniendo en cuenta todos los territorios que recorrerían esos clanes hasta llegar a nuestro país.

También el descubrimiento de este ser humano me hizo pensar que tal vez nos encontramos ante la personificación de Abraham o Matusalén, personajes de la Biblia que, según cuenta la misma, vivieron muchísimos años y tuvieron muchisísisimos hijos y nietos. ;)

Pero dejando a un lado el aspecto religioso, esta misma noticia me hizo recordar también un vídeo que corría por el wasap hace un tiempo. En realidad era un anuncio de una empresa de viajes, pero hablaba precisamente de eso, del mapa de nuestro ADN. 
En el vídeo se explica cómo se somete a un grupo de voluntarios a la prueba del ADN, para descifrar de qué países provienen sus antepasados. Y la verdad es que fue bastante revelador, más para unos que para otros.
A mí me encantó, por todo lo que supone, especialmente por esa idea de que al final estamos todos más conectados de lo que creemos, y que siempre deberíamos pensar en los demás como si fueran nuestros hermanos y hermanas. 
Como Superpapis, a nosotros nos encantaría que el Duendecillo creciera en un mundo donde no hubiera odios irracionales, basados en los prejuicios, y que la gente tuviera la mente mucho más abierta de lo que la tenemos ahora mismo, que fuéramos conscientes de que son más las cosas que nos unen que las que nos separan.

Aquí os dejo el link de uno de los vídeos, porque sinceramente creo que vale la pena verlo. Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros. Y si os despierta la curiosidad, en youtube están todos los demás.

 


Os deseo un feliz fin de semana, hermanos. ;) XXX

domingo, 7 de mayo de 2017

¡Feliz día, papá! ¡Feliz día, mamá!

Como se puede ver al leer el título, en este post he unido dos celebraciones: la del día del Padre (19 de Marzo) y la del día de la Madre (7 de Mayo).

Celebrando el primer día del Padre

Al mismo tiempo que vivimos por primera vez las Fallas de Valencia con el Duendecillo, también Superpapi tuvo un día muy especial, ya que celebró su primer día del Padre.

Ese día nos levantamos tempranito, como de costumbre ;), y preparamos el desayuno. Cuando Superpapi fue a sentarse en su silla, tropezó con sus regalos :)))).
Lo primero era una caja de Suavinex que habíamos recogido en la farmacia, y por la que él llevaba varios días dándome la paliza... ¡Estaba empeñado en saber lo que era!
Por fin lo abrió y encontró dos chupetes para el peque con mensajito: TE QUIERO PAPÁ.
 ¡Y a Superpapi se le caía la baba!

Otro regalo fue el libro El cerebro del niño explicado a los padres, del Dr. Álvaro Bilbao. Aunque en realidad este regalo es un poco para los dos, ya que lo elegí con el fin de que nos ayude en la crianza y educación del Duendecillo.


Y por último, le regalamos el pequeñajo y yo un montaje con fotografías de ellos dos desde que el Duendecillo nació hasta la fecha. ¡Y ahí sí que le cayó la baba!

Celebrando el primer día de la Madre

El domingo 7 de Mayo celebramos el día de la Madre. 
Al igual que el día del Padre, nos levantamos prontito y preparamos el desayuno, y en la mesa estaban esperando mis regalitos.

Por una parte, un bolso bandolera que había visto hace tiempo y me gustó, y no me lo había cogido porque desde que nació el Duendecillo sólo llevo mochila, pero Superpapi insistió en que ya era hora de cambiar de bolso ;b.


Y por otro lado, también recibí un regalo que es en parte para mí y en parte para el renacuajo, ya que es un collar de lactancia y dentición. Está muy chulo, y me encantó.
Había estado viéndolos por internet pero no me acababa de decidir, y la verdad es que va bastante bien, al Duendecillo le gusta y yo puedo combinarlo con distintos modelos de ropa, ya que tiene colores bastante vistosos y combinables.


Por lo general, nos gusta celebrar los días especiales, nos hace mucha ilusión que llegue el día señalado y hacer la fiesta, aunque también somos totalmente partidarios de las muestras de cariño diarias, demostrarnos a menudo que nos queremos.
Somos conscientes de que los pequeños gestos son los más importantes, y esperamos que el Duendecillo lo aprenda así.