Superpapis de Corazón

Superpapis de Corazón

domingo, 24 de septiembre de 2017

Vuelta al cole

Hola amig@s,
vuelvo a escribir después de estar unas semanas en barbecho...
El caso es que me había propuesto publicar al menos cada quince días, pero parece que lo de mami primeriza te quita muuuuuucho tiempo, pero de verdad de la buena ;)

Esta semana quería hablaros de lo mismo que todo el mundo... La vuelta al cole. :)))

Como cada año, para muchos maestros y maestras, parece que en realidad el año empieza el uno de septiembre, y no el uno de enero. Ya se sabe que somos una buena cantidad de interinos e interinas que empezamos en cole nuevo, con nuevo grupo de niños y niñas, y por supuesto, nuevos compañeros y compañeras. Además, en la mayoría de los casos, es también nueva ciudad, a tropecientos quilómetros de tu casa y de tu familia.

Pero no voy a hablar de eso en este post.

En realidad, mi intención es hablar de la organización.

A mí personalmente, me gusta mucho... no, más bien siento la imperiosa necesidad de organizarme a conciencia en cuanto empieza septiembre. Organizar mi trabajo, preparar los materiales que voy a necesitar, al menos las primeras semanas, planificar lo que voy a hacer, cómo y cuándo, etc.
Por este motivo, llega septiembre, y ya tengo agenda nueva... bueno, en realidad suelen ser agendas, con S, porque suelo tener al menos dos, la del cole, y la que llevo en el bolso. Eso, si no tengo otra en casa. 

Así que este año, me la compré, como siempre. Sin embargo, supongo que a mucha más gente le pasa como a mí, que la mayoría de las veces siento que se me quedan cortas. O bien no tienen todos los apartados que me gustaría, o el dietario no llega hasta más allá de julio del año siguiente, etc.

Total, que a veces acabo añadiendo yo papelitos, post-it, o notitas de toda clase, de manera que al final en lugar de una agenda parece un caos.

Bueno, pues todo esto que explico viene a colación porque este año he descubierto un sistema que me ha encantado.

Se llama BULLET JOURNAL, y su creador es Ryder Carroll. No os voy a explicar con detalle cómo funciona, porque aquí abajo os dejo el link a su página, donde ya lo hace él, de una manera muy sencilla.


Sí que os diré que es un sistema muy sencillo (analógico, claro) para llevar al día todas tus tareas, eventos, etc. Y claro, a mí, que me paso la vida haciendo listas, me ha enamorado por completo.
Sin embargo, lo divertido consiste en no quedarse ahí, en el modelo de Ryder Carroll, y seguir investigando, innovando y creando. La gracia de esta libreta que tú rellenas desde cero está en que el límite es el cielo. Por eso, si buscamos en Youtube, encontramos infinidad de vídeos de chicas (digo chicas, porque sólo he encontrado chicas que lo hagan, pero si alguien tiene vídeos de chicos, que lo escriba en los comentarios, porque también me gustaría verlos) explicando cómo habían elaborado y decorado sus Bullet Journal. De verdad que algunos son obras de arte. Yo dejo aquí un par de links, de los que más me han gustado, pero como ya he dicho antes, el tope es el cielo.





Por otra parte, como he seguido buscando ejemplos para empezar el mío, también me he topado con una página estupenda donde su autora, Sara, te da un montón de consejos superprácticos para organizarte en el día a día, además de otras ideas para trabajar tu creatividad y tus aptitudes para innovar. De hecho, me he suscrito a su newsletter y me declaro fan absoluta suya. Así que os invito a que la conozcáis también a través de este link.


Así que, después de ver todas las posibilidades, me he lanzado a empezar mi propio bullet journal, y aquí os dejo algunas fotos, para que podáis ver el resultado, a ver qué os parece.
Espero que os guste.







¡Feliz semana!

martes, 8 de agosto de 2017

¡Felicidades, bebé! Ya has cumplido un añito

Por fin el Duendecillo ha cruzado la barrera de los 12 primeros meses fuera de la barriguita.
Doce meses cargados de ilusión, e inundados de dudas, noches en vela, preocupaciones, y algún que otro sustillo.

Pero sobre todo... Doce meses repletos de amor y felicidad.



Ahora ya sabemos lo que es darlo todo durante el día después de haber dormido apenas dos horas.
Ahora ya podemos cambiar un pañal o preparar un biberón con los ojos cerrados porque no hay manera de despegar los párpados.
Ahora ya sabemos lo que es sentir que te ha pasado un camión por encima y salir a trabajar con una enorme sonrisa de felicidad.
Ahora ya tenemos el récord de horas pasadas dormitando en el sillón balancín mientras el Duendecillo duerme plácidamente en nuestros brazos.
Ahora ya sabemos lo que es estar profundamente dormido y ser arrancado de golpe de tus sueños por un quejido, gemido, un llanto, una patada o un bofetón propinados por un pie o una mano diminutos.
Ahora vivimos sin conocer las noticias, viendo solamente los dibujos animados preferidos del peque.
Ahora sabemos lo que es no tener tiempo ni para ir al baño.
Ahora tenemos una vocecita aguda que nos acompaña a todas partes, y que además siempre consigue arrancarnos una sonrisa.
Ahora ya somos capaces de distinguir los distintos tipos de llanto que tiene el enano (¡por fin!).
Ahora ya tenemos plena confianza en nuestro propio instinto, al margen de lo que nos recomiende la pediatra (no sobre temas de salud, claro, pero sí sobre otros temas como su alimentación, sus cuidados diarios, etc). No obstante,confiamos plenamente en los consejos de nuestra pediatra.
Ahora ya sabemos de verdad lo que han lidiado nuestros amigos y conocidos que ya eran padres, pero sobre todo lo que han lidiado antes que nosotros nuestros propios padres, y sus padres antes que ellos, con mucha menos información, y con muchísimo menos apoyo y comprensión.

Muchas gracias a todos los Superabuelos por estar ahí siempre que pueden.


Pero por encima de todas las cosas, ahora ya conocemos de primera mano lo que significa tener el corazón rebosante de amor.... Con solo una mirada, una sonrisa dedicada, un abrazo cargado de confianza, o una risa fortuita provocada en sueños.

Ahora ya lo sabemos.



Ha sido un camino largo y difícil, pero lo hemos recorrido juntos.
Ha quedado patente que aunque recibamos mucha ayuda, existen determinadas ocasiones y situaciones en las que las Supermamis y los Superpapis se encontrarán solos ante el peligro, y no habrá nada que pueda aliviarles la carga. Supongo que es una cuestión de la Naturaleza. Cada uno debe lidiar sus propias batallas solo. 
Únicamente así aprendemos y nos fortalecemos más.

Pues sí, ya ha pasado un año enterito. Doce meses con todos sus días.
Diría que ha sido largo, pero no es cierto. Se ha pasado volaaaaaaaaando.

365 días. Y cada uno de ellos hemos aprendido algo.

Sobre el pequeñajo, por supuesto, sobre nosotros, y sobre la gente que nos rodea.
Hemos aprendido un montón de cosas sobre bebés, hemos aprendido donde están nuestros límites, y a tener muuuuuucha paciencia con las personas de nuestro entorno.
Todo el mundo te da infinidad de consejos, y aunque sabemos que se dan con toda la buena intención, hemos aprendido a distinguir los que de verdad interesa seguir de los que es mejor olvidar.
Podría escribir mil cosas más, pero no quería prolongar mucho este post, aunque ya sabéis que un año da para muchísimo.


sábado, 29 de julio de 2017

Hello, SUMMER!

Aunque ya hace más de un mes que acabamos el curso escolar, deseaba contar un trabajito que hicimos para despedirlo en la clase de inglés de 5 años.

Utilizando el tema del mar como hilo conductor, les propuse a los niños elaborar un mural para decorar el hall de la clase con peces y motivos marinos. Además de coronarlo todo con letras decoradas que rezaban

"Hello, Summer!".


Así, para ir calentando motores, les puse la canción A sailor went to sea, de Supersimple songs. Me gustó porque es sencillita, aunque tiene un juego de palabras en inglés, como si fuera un trabalenguas, y es acumulativa, de manera que se repite la misma estructura todo el tiempo, lo que la hace bastante atractiva para los más pequeños. La podéis ver en el siguiente enlace.

A sailor went to sea


Después de esto, representamos con títeres otra canción muy divertida, Baby shark, también de Supersimple songs, y cuya estructura es muy parecida: repetitiva, acumulativa y muy fácil de entender. Os dejo el enlace aquí.

Baby shark

A partir de aquí empezamos a trabajar.


Aplicando la técnica de trabajo cooperativo conocida como el folio giratorio, pintamos distintos animales acuáticos. Dicha técnica consiste en poner un folio en la mesa para un grupo de 4 o 5 alumnos, y entre todos han de completar la tarea correspondiente a dicho folio.
En nuestro caso, cada niño pintó una sección del dibujo durante 1 minuto, mientras los compañeros lo observaban, asegurándose de que cogía los colores adecuados y pintaba su parte correctamente. Para ello, antes habían hablado entre ellos decidiendo de qué colores iban a pintar el dibujo.
Cuando terminaba el minuto, sonaba una alarma y el niño que estaba pintando pasaba el dibujo al siguiente niño del grupo.




Esta actividad es muy entretenida y gratificante. Ayuda a los niños a establecer lazos de cooperación y de trabajo en equipo, al mismo tiempo que les lleva a trabajar la concentración. 
Los dibujos son de varios autores y los encontré en Pinterest. Los podéis ver en mi carpeta Mindfulness.

Y el resultado final es una obra de arte realmente preciosa. 



Aquí podéis apreciarlo por vosotros mismos.

martes, 18 de julio de 2017

El tiempo es ORO

Muy a menudo solemos escuchar esta cita, y demasiado a menudo la tomamos a la ligera.
Es cierto que vivimos en una época en la que intentamos aprovechar al máximo el tiempo, que más que nunca, somos realmente conscientes de lo rápido que se nos escapan los minutos, las horas, los días...
Sin embargo, nunca antes lo había tenido tan presente como hasta ahora.
Es absolutamente cierta aquella cita que dice: 

"El tiempo es la arena que se escurre entre nuestros dedos".

Cuando vemos lo rápido que crece el Duendecillo, cómo se va haciendo fuerte, ganando precisión en sus movimientos, cómo va ampliando sus experiencias y su comprensión de todo cuanto le rodea...
Un día, cenando con Superpapi le decía: "¿Qué ha pasado? Si ayer lo tenía en mis brazos dándole el pecho, y ahora está en su silla, comiéndose el potito..."
Y eso me lleva a otra cuestión. Cuando volví a trabajar, tras el permiso de maternidad, sólo deseaba que llegasen las vacaciones para pasar el máximo tiempo posible con él. Porque no quiero perderme ni un segundo de su vida.

Vale, también es cierto que a veces necesito algún ratito para mí, una comida con mis amigas, una cena tranquila con Superpapi... Pero lo que más me llena es tenerlo entre mis brazos.

Esto me recuerda dos cosas: En primer lugar, un hermoso poema que compartí hace tiempo en Facebook. El autor es Regan Long, y podéis leerlo entero en el muro de Facebook de Aprender a ser padres.



Y en segundo lugar, la preciosa canción que dedica Manuel Carrasco a todas las madres trabajadoras, cuyo vídeo podéis ver en este enlace:

Cariño espérame, Manuel Carrasco



De hecho es así, cuántas veces se ha dormido el peque y he pensado "¡Por fin! Voy a poner una lavadora, a fregar los cacharros, a ordenar los juguetes, el baño..." Pero inmediatamente después me he dicho: "Mejor me quedo aquí, abrazadita a mi peque, que se está muy a gustito... Ya lo haré todo luego, o mañana..., qué más da.

Así que si alguna visita entra en mi casa y me juzgan porque está todo patas arriba (cosa que yo no suelo juzgar en otras casas), ya puede tomárselo con calma, porque a mí no me asalta ningún sentimiento de culpa o agobio.

Igualmente, cuando hablamos del gimnasio,primero siempre digo que debería ir y hacer algo de ejercicio, pero enseguida me viene a la cabeza toda la inversión de tiempo que supondría, y automáticamente me echo para atrás. Es cierto que siempre he tenido 1000 excusas para no ir, y todos los años vuelvo a empezar (por aquello de los buenos propósitos), pero también es cierto que si antes tenía el tiempo justito, ahora todavía más.

Por lo tanto, mi cuerpo seguirá siendo el de siempre (más o menos), ¡qué le voy a hacer! Poco musculado, con partes fofas (emulando a Bridget Jones), y con la barriguita de mami que se me ha quedado, que al fin y al cabo es el recuerdo (uno de tantos) que dentro de mí ha crecido una vida.

Y de acuerdo con Armando Bastida, no voy a intentar borrar mi embarazo, que para algo lo he vivido.
Además, he de decir que por suerte para mí fue una experiencia preciosa, así que no deseo olvidarlo de ninguna de las maneras.

La hipocresía de empujarte a tener hijos y luego pedirte que escondas tu maternidad y a tus hijos

sábado, 24 de junio de 2017

ADULTS ONLY

Ya está aquí la temporada de verano, y últimamente se están poniendo de moda los hoteles en los que no se admiten niños. Hoteles, restaurantes, incluso alguna playa... en fin.


A ver, personalmente, no me gusta demasiado esa sectarización. Creo que la sociedad está desarrollando ciertas intolerancias para sustituir a otras (el racismo, el sexismo, etc). Ahora el blanco son los niños.

En primer lugar, he de aclarar una cosa: soy maestra y me encantan los niños. Pero eso no quita que cuando salgo  a cenar o a comer con Superpapi o con mis amigos me gusta hacerlo tranquila, y desde luego no me apetece tener a un niño maleducado molestando alrededor. 

Sin embargo, no debemos olvidar que los niños SON NIÑOS a los que hay que educar, es decir, es responsabilidad de los padres enseñarles que hay que comportarse de determinada manera en los espacios públicos, y que por supuesto, no deben estorbar a la gente que se encuentra a su alrededor.

Hemos llegado a un punto en el que el concepto de crianza natural se ha confundido con el todo vale y el niño que haga lo que le dé la gana. No es así como funcionan las cosas. 

A un niño hay que guiarle, enseñarle lo que es correcto y lo que no.

Y hay muchas maneras de hacerlo. Muchos padres creen que decirle al niño cómo debe comportarse significa marcarle una disciplina excesiva (en recuerdo de la época de Franco y la represión). Nada más lejos de la realidad.

La crianza natural se basa precisamente en eso, en ayudar al niño a desarrollarse como un individuo con unos valores universales, respetando sus RITMOS y NECESIDADES. Y aquí surge otro error común. El quid de la cuestión se halla en saber distinguir las NECESIDADES del niño, sin confundirlos con sus CAPRICHOS o DESEOS, porque, definitivamente, NO SON LO MISMO.

Resulta curioso que en la misma época en la que se están habilitando playas para los perros, se estén cerrando otras al acceso de niños. 

¿En qué posición deja esto a los adultos?

Me parece muy bien que haya gente que no desee convivir con niños durante sus vacaciones, pero yo también preferiría evitar compartir mis viajes con ciertos adultos desagradables, y sin embargo no puedo ir a la agencia de viajes y solicitar que me reserven habitación en un hotel donde no se admitan personas maleducadas, impresentables o antipáticas. ¡Los hoteles perderían mucho dinero!

En resumen, opino que los adultos deberíamos reflexionar un poco y volver a aprender a tolerarnos los unos a los otros, ya que vivimos juntos en el mismo planeta. 

Aunque algunos vivan en otro mundo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Todos somos... ¿hermanos?

Esta semana algunos medios de comunicación (hablo de la radio, no sé si en la tele han dicho algo) se han hecho eco de un descubrimiento bastante interesante.
Resulta que unos científicos de la universidad de Harvard (nada menos) han estado analizando un hueso encontrado en una cueva belga. En concreto el húmero de un homínido que vivió hace unos 30.000 años más o menos en Bélgica. Además, han comparado el ADN de este hueso con el de personas de 21 países europeos. La conclusión es la siguiente:

Todos los europeos descendemos de este homínido belga.

¿TODOS?

Sí, yo también me hice la misma pregunta. TODOS es una palabra muy grande. Entonces explicaron que al parecer, la tribu de este "hombre" se vio obligada a desplazarse de su lugar de residencia debido a las glaciaciones, y como consecuencia, fueron trasladándose a lo largo del territorio europeo. Se supone que en dichos traslados los miembros de esta tribu se irían encontrando con otros clanes, y por lo tanto es lógico pensar que se relacionarían con dichos clanes, con todo lo que eso supone.

Todo esto nos lleva a deducir que entonces los que vivimos más al sur (en concreto en España) tenemos  más probabilidades de poseer un ADN bastante combinado, teniendo en cuenta todos los territorios que recorrerían esos clanes hasta llegar a nuestro país.

También el descubrimiento de este ser humano me hizo pensar que tal vez nos encontramos ante la personificación de Abraham o Matusalén, personajes de la Biblia que, según cuenta la misma, vivieron muchísimos años y tuvieron muchisísisimos hijos y nietos. ;)

Pero dejando a un lado el aspecto religioso, esta misma noticia me hizo recordar también un vídeo que corría por el wasap hace un tiempo. En realidad era un anuncio de una empresa de viajes, pero hablaba precisamente de eso, del mapa de nuestro ADN. 
En el vídeo se explica cómo se somete a un grupo de voluntarios a la prueba del ADN, para descifrar de qué países provienen sus antepasados. Y la verdad es que fue bastante revelador, más para unos que para otros.
A mí me encantó, por todo lo que supone, especialmente por esa idea de que al final estamos todos más conectados de lo que creemos, y que siempre deberíamos pensar en los demás como si fueran nuestros hermanos y hermanas. 
Como Superpapis, a nosotros nos encantaría que el Duendecillo creciera en un mundo donde no hubiera odios irracionales, basados en los prejuicios, y que la gente tuviera la mente mucho más abierta de lo que la tenemos ahora mismo, que fuéramos conscientes de que son más las cosas que nos unen que las que nos separan.

Aquí os dejo el link de uno de los vídeos, porque sinceramente creo que vale la pena verlo. Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros. Y si os despierta la curiosidad, en youtube están todos los demás.

 


Os deseo un feliz fin de semana, hermanos. ;) XXX

domingo, 7 de mayo de 2017

¡Feliz día, papá! ¡Feliz día, mamá!

Como se puede ver al leer el título, en este post he unido dos celebraciones: la del día del Padre (19 de Marzo) y la del día de la Madre (7 de Mayo).

Celebrando el primer día del Padre

Al mismo tiempo que vivimos por primera vez las Fallas de Valencia con el Duendecillo, también Superpapi tuvo un día muy especial, ya que celebró su primer día del Padre.

Ese día nos levantamos tempranito, como de costumbre ;), y preparamos el desayuno. Cuando Superpapi fue a sentarse en su silla, tropezó con sus regalos :)))).
Lo primero era una caja de Suavinex que habíamos recogido en la farmacia, y por la que él llevaba varios días dándome la paliza... ¡Estaba empeñado en saber lo que era!
Por fin lo abrió y encontró dos chupetes para el peque con mensajito: TE QUIERO PAPÁ.
 ¡Y a Superpapi se le caía la baba!

Otro regalo fue el libro El cerebro del niño explicado a los padres, del Dr. Álvaro Bilbao. Aunque en realidad este regalo es un poco para los dos, ya que lo elegí con el fin de que nos ayude en la crianza y educación del Duendecillo.


Y por último, le regalamos el pequeñajo y yo un montaje con fotografías de ellos dos desde que el Duendecillo nació hasta la fecha. ¡Y ahí sí que le cayó la baba!

Celebrando el primer día de la Madre

El domingo 7 de Mayo celebramos el día de la Madre. 
Al igual que el día del Padre, nos levantamos prontito y preparamos el desayuno, y en la mesa estaban esperando mis regalitos.

Por una parte, un bolso bandolera que había visto hace tiempo y me gustó, y no me lo había cogido porque desde que nació el Duendecillo sólo llevo mochila, pero Superpapi insistió en que ya era hora de cambiar de bolso ;b.


Y por otro lado, también recibí un regalo que es en parte para mí y en parte para el renacuajo, ya que es un collar de lactancia y dentición. Está muy chulo, y me encantó.
Había estado viéndolos por internet pero no me acababa de decidir, y la verdad es que va bastante bien, al Duendecillo le gusta y yo puedo combinarlo con distintos modelos de ropa, ya que tiene colores bastante vistosos y combinables.


Por lo general, nos gusta celebrar los días especiales, nos hace mucha ilusión que llegue el día señalado y hacer la fiesta, aunque también somos totalmente partidarios de las muestras de cariño diarias, demostrarnos a menudo que nos queremos.
Somos conscientes de que los pequeños gestos son los más importantes, y esperamos que el Duendecillo lo aprenda así.

viernes, 14 de abril de 2017

Grabando huellas

Según algunos estudios científicos, los niños van olvidando prácticamente todas sus vivencias a medida que van creciendo.
Sí es cierto que yo no puedo asegurar con certeza si muchos de los recuerdos que conservo son auténticos o solo una sombra de las fotografías que he visto, de lo que me han contado mis padres, etc.
También es verdad que muchas de nuestras actitudes, hábitos y conductas han sido forjadas durante esas etapas más tempranas de nuestra vida.
Por ese motivo, muchas veces miro a mis alumnos y me pregunto:

¿quedará alguna huella de mí en ellos?

 ¿recordarán mis canciones, mis juegos?

¿les habré ayudado a conseguir una vida mejor?

Lo que menos me gusta de ser interina es que al cambiar cada año de centro ya no vuelvo a ver a esos niños y niñas con los que he compartido tanto. No los veré crecer y lo más probable es que no llegue a saber como son sus vidas con el paso de los años. Igualmente, no podré observarlos y descubrir en ellos una señal de lo que aprendieron conmigo.

Al menos sé que una huella mía, por pequeñita que sea, ha quedado por ahí, por el mundo.
Recientemente estuve en un colegio en el que trabajé años atrás, y me hizo mucha ilusión ver en la pared de algunas aulas una réplica de materiales hechos por mí.
Esto me llevó también a plantearme hasta qué punto somos originales. Yo he de reconocer que cojo muchas ideas para mi trabajo de muchos sitios: las editoriales, revistas de educación, blogs de compañeros o plataformas como Pinterest.
En estas situaciones es cuando me doy cuenta del auténtico carácter global de nuestro mundo, porque una idea que he adoptado de una compañera de Castellón la aplico en Benidorm, pero cuando la subo a Pinterest, entonces se expande la ola y puede llegar tanto a países de Europa (Francia, Rumanía...) como incluso a Estados Unidos o Rusia.... O ¡hasta China! ;)))

En conclusión, y respondiendo a mi propia pregunta....

Sí, a veces sí que aplico ideas totalmente originales, de mi propia cosecha.

jueves, 30 de marzo de 2017

¡València en Falles!

Siguiendo con las primeras veces, este mes de marzo el Duendecillo ha vivido por primera vez...

Las Fallas de Valencia.

He de reconocer que la experiencia ha sido muy bonita, aunque agotadora.
Superpapi y yo estábamos asombrados de que el renacuajo se tomara con tanta calma el ajetreo de los cohetes, los ruidos, y la música. De hecho, con la música se animaba más todavía, seguro que si hubiera podido, se habría puesto a bailar.

El viernes día 17 de marzo nos fuimos a Valencia a pasar la tarde. Lo tomamos como una prueba o un experimento. Nos fuimos con el coche, con la idea de que si el peque se agobiaba mucho, que pudiéramos volvernos a casa lo antes posible, sin tener que depender de los medios de transporte públicos (vivimos en Gandía, donde también se celebran las fallas). 
No obstante, he de decir que el tren es una opción muy recomendable para acercarse a Valencia en estas fechas, ya que hay trenes con bastante frecuencia, llegas cómodamente y te deja justo en el centro de la ciudad. Además, especialmente para fallas ponen más trenes, incluso por la noche.

Nosotros tuvimos suerte y aparcamos junto al río, a poca distancia del centro. Aun así, hay que ir preparado para caminar mucho, ya que las fallas están bastante distanciadas unas de otras.

Un consejo para los papás es que si se puede, vale la pena llevar al bebé en la mochila o cangurera de porteo y dejar el carro en casa, ya que la aglomeración de gente es importante, y además algunas fallas están muy encajonadas y generan tanta expectación, que a veces es realmente difícil moverse entre la multitud. Además, si coincide con la ofrenda, como fue nuestro caso, el moverse por las calles se hace más difícil todavía. Por lo tanto, lo ideal es, como ya he dicho, el portabebés y una mochila con todo lo necesario para él y para los papis (nosotros llevábamos lo imprescindible para darle de merendar y poder cambiarlo, y también nuestras cosas: carteras, móviles, y algo de merienda para nosotros). Aunque está lleno de cafeterías, bares y hornos donde poder comprarse algo para comer.

Volviendo a nuestra visita fallera, creemos que el pequeñajo disfrutó de lo lindo, mirando por todas partes, y mirándolo todo con unos ojos como platos. Igualmente, en Gandía también disfrutó mucho. 

Bastante gente nos ha dicho que aunque ahora no tenga miedo de los cohetes, es probable que cuando sea más mayor sí que le asusten. De momento, hemos aprovechado para no perdernos nada de las fallas. Al año que viene ya veremos que ocurre.


En conclusión, una visita muy recomendable, las fallas de Valencia. Os animo a que os acerquéis.

jueves, 2 de marzo de 2017

Happy Valentine's day

Ya tenía ganas de comenzar la sección Maestra con corazón. Sobre todo ahora, que me he vuelto a incorporar al trabajo y cada día tengo una gran cantidad de anécdotas e historietas para contar.

Además, la vuelta al cole ha sido muy especial esta vez, porque aunque siempre he sido un poquito mami con mis peques, ahora que soy mami de verdad miro a esos locos bajitos con otros ojos. Mi mirada ha cambiado, yo lo noto y creo que ellos de alguna manera también.
Pensé: "Qué mejor manera de iniciar esta sección que con un gran corazón" (en realidad, varios corazones). 

Así que os voy a contar lo que hice para San Valentín.

Este curso doy clases de inglés en la etapa de Educación Infantil, de manera que este mes de febrero celebramos Valentine's day.
En primer lugar les introduje el tema con un vídeo de Pocoyo y una canción que podéis ver en los siguientes enlaces.

Pocoyo Valentine's day


5 Little Hearts


Siempre introduzco los temas así, con una canción, un cuento, un juego, una historieta o un teatrillo, combinando en todas las sesiones un poco de actividad manipulativa con alguna actividad audiovisual.
En este caso, como ya he dicho, elegí el vídeo de Pocoyo porque es muy divertido y no lleva ninguna connotación de carácter sexual o excesivamente tradicional.
He de aclarar que en mis clases no utilizo este día como el de los Enamorados, sino como el día del afecto y la amistad. Cuando les pregunto a los niños de quién están enamorados, muchos me responden: "de mi mamá", "de mi papá", o de algún amiguito. Doy todas las respuestas por válidas, porque se trata de los distintos tipos de afecto que podemos experimentar en nuestra vida. De hecho, yo también les digo que estoy enamorada de mis papás, de mi hermano, de mi marido y de mi bebé.
Me gusta mucho trabajar este tema porque creo que hace falta hablar más en las aulas del amor que de la violencia.

Volviendo a la clase de inglés, después de ver los vídeos, hicimos un corazón gigante entre todos. La idea original la vi en Pinterest y me gustó, aunque cambié la técnica.
En una cartulina, pegué dos tiras de forro de libro formando un corazón (ha de ser un adhesivo que se pueda despegar después con facilidad, para no estropear la cartulina). Una vez montado, mojamos en pintura de varios colores estropajos de la cocina, y los niños van dando ligeros toquecitos sobre toda la cartulina. Ponemos varios colores, que se irán superponiendo y mezclando.
Una vez se ha secado la pintura, despegamos el forro con cuidado, y éste es el resultado.



Es importante despegar el corazón delante de los niños, para que sean partícipes del proceso y su resultado final.

"¡Oh! ¡Magia!", dijeron los niños.

Y acabamos con un gran aplauso.
Os invito a que lo pongáis en práctica y nos contéis qué tal ha ido.

viernes, 10 de febrero de 2017

¿Quién dijo miedo(s)? (1ª parte)

Cuando eres papá o mamá te asaltan las dudas y los miedos, sobre todo si eres primerizo.

Aunque en nuestra experiencia, la palabra miedo se queda corta, yo prefiero utilizar la palabra TERRORES. Todo nos daba pavor.




Principalmente los primeros meses, cuando el bebé se pone a llorar y no sabes qué le pasa, lo pruebas todo para calmarlo pero él sigue llorando sin consuelo. Esa sensación es desgarradora, te atraviesa el alma abriendo un agujero que no te permite respirar. A veces, ni siquiera te deja pensar con claridad.

Pero ésa es la inteligencia de la Naturaleza. Para asegurar la supervivencia del bebé, su llanto suena de tal manera que no puedas ignorarlo sino que te veas obligado a atender sus demandas.
Vale, la teoría está muy bien, pero cuando tienes a tu renacuajo en brazos nada de eso te ayuda. Sólo sabes que se te pone un mal cuerpo que no sabes cómo gestionar, y que ni todos los conocimientos del mundo te sirven para nada.

Y lo digo desde mi propia experiencia ya que, siendo maestra, poseo una pequeña base de conocimientos científicos en lo que respecta a algunos aspectos relacionados con la infancia. Sin embargo, cuando se trata de mi duendecillo, muchas veces siento como si tuviera las herramientas necesarias pero no supiera emplearlas. En muchas ocasiones he sentido que todo lo que he estudiado no me servía de nada. Sólo era capaz de preocuparme e intentar hacer todo lo que dicen los manuales, aunque esto tampoco garantizaba nada.

He llegado a la conclusión de que la maternidad es la única asignatura que tiene miles de manuales para consultar, pero que no se corresponden con las preguntas del examen, porque el examen es un modelo único para el que has de elaborar tus propias respuestas. Y por eso en bastantes situaciones te quedas con la sensación de que estás al borde del suspenso, o que apruebas por los pelos (y a ver a la próxima qué pasa).
Nunca tienes la certeza absoluta de que lo estés haciendo bien. Aunque te digan que tú eres el mejor padre o la mejor madre que podría tener tu hijo. Sólo cuentas con la creencia de que estás haciendo lo que consideras más adecuado para tu bebé. Y todos los Superpapis y Supermamis deseamos lo mejor para nuestro pequeñajo.

Además, la única valoración que recibes es el observarlo a él, comprobando día a día que va creciendo sano, que se ve fuerte y que te demuestra que es feliz.

Un día acudí al consultorio médico y me encontré con mi matrona. Lo miró y él, durmiendo, abrió una sonrisita. Entonces la matrona me dijo: “Míralo, es feliz”.
Parecerá una tontería, pero esa frase se me ha quedado grabada en el corazón, y se la repito a Superpapi y a mí misma en los momentos de crisis, cuando no sabemos qué le pasa ni cómo consolarlo.
Pues con eso me quedo:

“El duendecillo es feliz”.


Y nos encanta escucharlo reír. Eso sí es impagable.

sábado, 14 de enero de 2017

Un cuento: La pequeña oruga glotona

Seguramente muchos Superpapis y Supermamis lo conocerán. Yo lo conozco a través de mi profesión, al igual que muchas maestras. Me encanta. 



Es un cuento muy bonito que nos cuenta cómo una oruga se despierta un día, empieza a comer y al cabo de varios días se convierte en una colorida mariposa.

Con un lenguaje sencillo y unos dibujos preciosos, el autor nos invita a leer una corta historieta muy entretenida, sobre todo para los más pequeños, no sólo por su estructura repetitiva, sino por sus conceptos simples y visuales.

Además, tanto antes como después de su lectura se le puede sacar un enorme partido a la narración, a través de distintas actividades que ayudarán a los peques a aprender distintos conocimientos tan dispares como son los días de la semana, los números, y las frutas.

Por otra parte, con niños un poco más mayores se puede profundizar en el tema de la vida de las orugas y su metamorfosis en mariposas, un tema que les apasiona.
Existen en internet un sinfín de páginas que ofrecen fichas imprimibles relacionadas con este cuento.

En resumen, es un libro que todos los que tenemos niños pequeños deberíamos tener en la estantería de casa, y del aula en el caso de los maestros y maestras.


Espero que disfrutéis su lectura. 

miércoles, 11 de enero de 2017

Las primeras Navidades

Una de las cosas más bonitas de tener un bebé es que vuelves a vivir muchas situaciones por primera vez. Las primeras de tu pequeñajo: el primer baño, el primer paseo, el primer viaje en coche… Y ahora las primeras Navidades.
Solo puedo definirlas con una palabra: Ilusión.
Ilusión de los abuelos por comprarle los regalitos, por vestirlo de Papá Noel, de pastorcillo, de Niño Jesús, de elfo…
Ilusión nuestra por observar sus reacciones al ver las luces decorativas de la ciudad, el árbol de la plaza central… Y también ilusión por vestirlo de Papá Noel y de elfo. Para eso le compramos al duendecillo un par de pijamas de estos personajes.

Estábamos deseando hacerle una sesión de fotos vestido así, como en esas postales tan bonitas que se ven en internet de bebés dormiditos. Pero el duendecillo no estaba dispuesto a ponérnoslo fácil.
Él es muy activo, no para quieto, y además suele vomitar bastante. Así que teníamos que tenerlo todo preparado para poder cazarle en buena posición y antes de que se cansara. Además, teníamos que ser rapidísimos para vestirlo y hacerle las fotos antes de que se manchara o se pusiese a llorar.
¡¡Al final lo conseguimos!!

Ya tenemos un bonito recuerdo de sus primeras Navidades.

En cuanto a los regalos, aunque aún tenía 4 meses y medio y en teoría no se entera de nada, sí que hicimos que fuera él quien desgarrase el papel que los envolvía.


Aunque al ser tan pequeño, el ajetreo de estos días le pasó factura, y por tanto ha estado algo potrosillo, ya que le hemos descolocado un poco al cambiarle las rutinas, comer más veces fuera de casa y con más jaleo del habitual, etc.


En conclusión, las primeras Navidades del peque las hemos disfrutado los adultos más que él, aunque nos gusta pensar que él también ha disfrutado, a su manera.  ;)